- «Me han pasado un presupuesto por la mitad»
- Puede ser verdad y puede ser otra cosa. Mira cuatro líneas antes de decidir: qué perfil y cuántas cámaras, qué vidrio exacto —no «climalit», sino la composición y su factor solar—, qué marca de herraje y si el precio incluye retirar la carpintería vieja, el sellado y el remate. Si con eso delante sigue siendo la mitad por lo mismo, cógelo: hay quien trabaja con menos estructura que nosotros y le salen los números.
- «Ya me cerraron la terraza una vez y quedó mal»
- Es la queja más repetida de esta costa, y casi siempre es la misma historia: aluminio sin rotura de puente térmico apoyado en un antepecho que nadie rehízo, sin vierteaguas y sin sellar por debajo. Nosotros medimos primero el apoyo y te decimos si hay que rehacerlo. Y el límite: si el agua entra porque la solera de la terraza no está impermeabilizada, eso no lo arregla ninguna ventana, y no vamos a tapar el problema con perfil nuevo.
- «Vivo fuera de España y no puedo estar en la obra»
- Es lo normal en la Marina Alta y lo tenemos resuelto: medimos con fotos y plano acotado, te mandamos la propuesta por correo y al terminar recibes el reportaje de cada hueco. Lo que no hacemos es montar sin nadie: hace falta una persona autorizada con llave —un familiar, el administrador o la agencia que lleva la vivienda— que abra y firme la conformidad. Si no hay quien abra, no cerramos fecha.
- «La uso dos meses al año, no me compensa»
- Si el argumento fuera solo el ahorro en la factura, tendrías razón: con la casa apagada nueve meses, la cuenta no sale. Lo que sí sale es lo otro. Una vivienda cerrada, con la humedad del aire de aquí rondando el 65 %, es donde aparece el moho en el mueble y en el colchón, y donde el herraje se agarrota por no moverse. Y no hay que cambiarlo todo: se empieza por los huecos de la fachada que se lleva el sol y el levante, y el resto puede esperar.
- «Ahora no, esto lo miro en septiembre»
- Entendemos la lógica y en parte la compartimos: montar en pleno agosto es peor para todos, y muchas comunidades no dejan obra en temporada alta. Pero septiembre y octubre son los meses de gota fría, que es justo cuando la ventana que no es estanca se delata. Entre pedir presupuesto y tener el material en casa pasan semanas, así que decidir ahora y montar en otoño es el calendario que mejor funciona aquí.
- «Aquí no os conoce nadie»
- Cierto, y no lo vamos a disimular: las 132 reseñas que puedes leer son de la sede de Madrid. Aquí empezamos de cero y las primeras hay que ganárselas una a una. Lo que traemos es el método, el material y una sociedad con 30 años, NIF y domicilio, que es exactamente lo que no puedes pedirle a quien abre en abril y cierra en noviembre.